Como rodar en bici en momentos de crisis

La bicicleta en tiempos de crisis siempre ha resurgido como un medio de transporte eficiente, resiliente, sustentable y hasta tranquilizante. En momentos de emergencia, se ha podido observar en los caminos a cientos de personas pedaleando para ayudar, atender y solidarizarse con los demás, transportando diversos artículos, sobre todo comida, medicamentos y víveres de primera necesidad.

Las crisis y emergencias sociales exponen y exhiben todas las carencias en cuestión de movilidad, como lo es la falta o carencia de infraestructura y vigilancia y sanción a violaciones al reglamentos de tránsito. Sobre todo en aquellas ciudades donde las políticas públicas han priorizado y beneficiado principalmente a los autos particulares y han quedado rezagado en proyectos de movilidad de transporte público masivo y sustentable.

Emergencias y crisis

A finales del 2019 se dio a conocer la pandemia global del COVID-19 que ha afectado a millones de personas en todo el mundo, varias ciudades en todo el mundo comenzaron a recomendar a desplazarse utilizando la bicicleta, porque naturalmente es el vehículo donde fácilmente se puede guardar la distancia recomendada y reducir ampliamente riesgos de contagiarse o contagiar a los demás. Incluso en ciudades donde cuentan con un transporte público eficiente se vuelve complicado utilizarlo, por la poca distancia que se puede observar y el asunto se vuelve más complicado en aquellas ciudades donde el transporte público no es suficiente pero que desplaza casi al 80% de la población, por lo que se vuelve imposible guardar la distancia recomendada.

El metro en la Ciudad de México durante fase 2 por COVID-19, abril 2020
(foto Twitter Twitter @Chetza_Rose)

Recordemos algunas de las emergencias donde la bicicleta ha sido factor importante para enfrentar los momentos difíciles:

En los años 70’s, Amsterdam vivió una crisis severa de petróleo a tal grado que la única forma de poder trasladarse era usando bicicleta, gracias a esta crisis tuvieron la visión y la decisión de transformar sus políticas públicas y sentar las bases para una cultura donde el transporte no fuera basado y limitado a vehículos que dependieran del combustible fósil, así comenzaron a crear desde entonces toda una red de caminos y vías pensando en utilizar la bicicleta como medio de transporte personal y familiar. El resultado, hasta el momento es que muchas ciudades después de casi 50 años que inician a darse cuenta de los problemas de tener ciudades diseñadas para vehículos a base de combustión interna es que estudian y adaptan sus modelos y estrategias que han implementado y siguen siendo referencia en muchos rubros tanto técnicos como sociales. Podemos encontrar muchas fotografías y evidencias cómo han sido transformadas sus calles y de pensar únicamente en el auto a vías con mayor preferencia para la bicicleta pero sobre todo pensando en las personas.

Amsterdam uso la crisis del petróleo de los 70’s como catalizador de transformación de sus ciudades

Otro caso bastante documentado y quizá el principio donde se comenzaron a esbozar planes formales de contingencia y respuesta considerando el uso de la bicicleta fue con el terremoto y tsunami en Japón en el 2011. Unas horas después del terremoto las tiendas de ventas de bicicletas reportaron que sus existencias se habían agotado en pocos minutos. Los trenes, calles y el transporte público había colapsado y la única manera de trasladarse era utilizando la bici o caminando. En Tokio la distancia promedio que una persona recorre para trasladarse son 26 kms., no es una distancia sencilla para realizarla caminando.

El terremoto y posteriormente el tsunami provocado por éste, afectó no sólo a las ciudades sino a varias provincias en todo el país. Diversas plantas de ensamblaje en diversas áreas fueron afectadas seriamente y la única manera que los trabajadores podían llegar a estas zonas para iniciar las labores de contención y en algunos casos, poder continuar las operaciones para ayudar a que no colapsará o se viera tan afectada la economía era utilizar la bicicleta para llegar a estas fábricas.

Foto tomada el 18 de marzo de 2011, un sobreviviente empuja una bicicleta camino a un refugio en la ciudad de Minamisanriku, en la prefectura de Miyagi, en el noreste de Japón, una semana después de un terremoto y el tsunami provocado. (Hiroaki Ono/Yomiuri Shimbun/Japan Out/The Associated Press)

En México en el 2017 hubo dos terremotos graves, el primero de ellos, el 11 de septiembre afectó a los estados en el sur y sureste del país, la región con más rezago social, problemas socioeconómicos, educación, desnutrición y pobreza extrema. Desde la ciudad de México se instalaron centros de acopio de víveres, medicamentos y productos básicos que los ciudadanos donaban. Un par de días después surge una iniciativa llamada Acopio en Bici, donde básicamente era ayudar a esas personas que deseaban donar algún producto pero no tenían tiempo para trasladarse a algún centro de acopio, entonces estos voluntarios ciclistas iban al domicilio y lo entregaban a nombre de ellos en alguno de los centros de acopio oficiales.

El 19 de septiembre, 8 días después, ocurrió otro terremoto que afectó la Ciudad de México, algunos edificios se derrumbaron inmediatamente y varios más quedaron muy dañados. Por coincidencia o un destino extraño, justamente el mismo día pero del año 1985 ocurrió un sismo similar y por ese motivo cada año se realiza un macro simulacro para preparar a la sociedad cómo debe actuar ante una situación de emergencia.

Instantes posterior al sismo, se colapsaron avenidas, semáforos en muchos puntos de la ciudad dejaron de funcionar, gente que habían desalojado edificios se encontraban en la calle. Las líneas telefónicas tanto fijas como celulares comenzaron a colapsar en minutos, el sonido de las ambulancias comenzaron a escucharse por toda la ciudad, en poco tiempo se encontraron atoradas como la mayoría de los vehículos sobre las calles y avenidas. En diferentes zonas de la ciudad se habían reportado estructuras derrumbadas y los vehículos de emergencia con mucho trabajo podían llegar a auxiliar.

La red de Acopio en Bici, por ejemplo, que en ese instante contaba con una red de alrededor de 90 voluntarios en bici sobre todos los puntos de la ciudad, puso en marcha su comunicación y organización para llevar víveres esenciales a los lugares de mayor emergencia utilizando la bicicleta que ya habían sido preparadas, modificadas y adaptadas para cargar desde unos cuantos kilos hasta algunas decenas. En un par de horas ya se estaba haciendo un levantamiento de todos los puntos donde existían colapsos, incluso verificando que cada reporte que se encontraban en redes sociales fuera verídico. Trasladarse un bicicleta fue fundamental, ante el caos de vehículos, utilizar la bicicleta en esos momentos apremiantes fueron fundamentales.

Días posteriores se observaron muchos cientos o quizá miles de personas de diversos colectivos, grupos, amigos organizados rodando por toda la ciudad, llevando cualquier tipo de medicamentos, víveres, herramientas y ayuda necesaria. Incluso se puede encontrar noticias y fotografías de una zona, San Gregorio en la alcaldía de Xochimilco al sur en la periferia de la ciudad donde el único camino había colapsado y la única forma para entrar o salir de esa zona era utilizando bicicleta.

Acopio en Bici se formó el 12 de septiembre del 2017. Gracias a esos días de organización para el sismo del día 19 de septiembre se contaba ya con una red de 90 voluntarios teniendo una respuesta de minutos después del sismo que afectó la Ciudad de México.

¿Es seguro rodar en una crisis como el COVID-19?

Sin duda en cualquier tipo de emergencias, la bicicleta demuestra que ayuda en las grandes ciudades contra las adversidades, teniendo múltiples ventajas como:

  • El combustible son nuestras piernas, no te limitarás a tener que buscar una gasolinera o recargar con electricidad en caso de tener un vehículo con motor a base de baterías, ni tampoco te limitarás a la distancia. Podrás descansar cuando sea necesario y continuar después tu recorrido.
  • Mantenimiento muy fácil, sencillo y costo bajo. A diferencia de otros vehículos, la principal falla que te sucederá en la bicicleta es poncharte y arreglarlo es muy fácil.
  • No importa el camino, a pesar de encontrarte con alguno muy difícil, siempre podrás cargarla y continuar, es muy probable que siempre podrás continuar.
  • En situaciones de alto estrés, recuerda que pedalear te ayudará con esa fatiga mental.

En crisis sanitarias como el COVID-19 la mayor recomendación que organismos mundiales han hecho en todo el mundo es quedarte en casa, así evitando cualquier probabilidad de poderte contagiar o contagiar a alguien más. Sin embargo, en ciudades muy pobladas donde la economía difícilmente puede detenerse, ya que hay servicios necesarios para todos, como el transporte de comida, víveres básicos, hospitales, llevar luz a todas las instalaciones que siguen operando, oficinas de gobierno con actividades fundamentales y varias industrias más. Es imposible que toda la población pueda mantenerse resguardada en casa, por lo que vemos gente utilizando el transporte público y autos particulares. Recordemos que en promedio, el transporte privado particular sólo mueve al 20% de la población y el 79% utiliza el transporte público (datos tomados de CDMX) el 1% restante usa otros medios como la bicicleta, por ejemplo.

Aunque las medidas de quedarte en casa sí llegan a disminuir, por ejemplo, según datos oficiales en CDMX se vió reducida en un 70% aproximadamente la movilidad, el sector donde no se ve afectado de esta manera es en las personas que utilizan el transporte público. Hay diversos factores que se pueden encontrar en estudios sociales y de comportamiento de masas, pero principalmente el principal factor es que la gente tiene necesidad de continuar sus labores diarias para obtener algún ingreso económico, pues como se sabe, estas personas viven al día.

Ciclovías temporales – ¿Solución o problema?

Varias ciudades en todo el mundo han considerado, puesto en marcha y ejecutado un plan de implementar ciclovías temporales con muy buenos resultados. En otras ciudades como CDMX, diversas organizaciones sociales han realizado propuestas para su implementación, ¿cuáles son las ventajas y cuáles serían algunos criterios para no implementarlas?

El principal objetivo de contar con un sistema de ciclovías temporales es tener la opción y alternativa para los usuarios que utilizan el transporte público puedan realizar sus trayectos sobre una bicicleta, así tendríamos algunas de las siguientes ventajas:

  • Descongestionar el transporte público, teniendo más distancia de prevención y por lo tanto, reducir la probabilidad de contagios masivos.
  • Evitar contacto con otras personas si utilizas bicicleta propia, es más fácil guardar una distancia recomendada sobre ella que compartiendo algún otro transporte.
  • Más rápido y eficiente que caminar.

Sin embargo también consideramos que existen algunos criterios y puntos a considerar para su implementación, a pesar que la idea es totalmente lógica y con todo el sentido por sus beneficios, la realidad económica, política y social también entra en juego:

  • Recursos limitados tanto materiales como humanos, se necesitarán conos, dovelas o limitadores viales naranjas para crear esta red de ciclovías. En ciudades como CDMX donde la educación vial es muy cuestionada, en pruebas pilotos se han observado que conductores no respetan y nos encontramos con muchas invasiones, por lo que se necesita una gran cantidad de recursos de elementos de policía para vigilar y sancionar a conductores. En una situación de crisis sanitaria los elementos de seguridad destinados a esta tarea resultan insuficientes.
  • La velocidad de automóviles y el número de accidentes fatales se incrementan. Al sentir que las calles están vacías, los conductores no respetan los límites de velocidad, los peatones, personas con discapacidad y ciclistas que son los más vulnerables corren más riesgo al momento de rodar de ser atropellados o tener un accidente.
  • La sensación que rodar es más seguro, motivaría a más gente a salir a las calles y en una crisis sanitaria como el COVID-19 donde la principal medida es evitar el contacto social. Tener ciclovías temporales podría malinterpretarse como un mensaje que sí es seguro y se puede salir a las calles en bici.
  • La distancia a recorrer puede llegar a ser un factor contraproducente, ya que al tener vías ciclistas temporales, se puede caer en el error que es la única forma de trasladarte y si en tu ciudad aún no se tiene establecidos reglamentos para el ingreso de tu bicicleta al transporte público, puede llegar a ser un problema después de una larga jornada, el cansancio y la pesadumbre del esfuerzo físico puede llegar a distraerte y tener un accidente.
  • Motivar indirectamente a personas que no utilizan la bici frecuentemente para trasladarse en la ciudad podría provocar accidentes, desde una ligera caída con raspones hasta una lesión que requiera hospitalización, esto provocaría la movilización de recursos. Si bien, uno de los principales motivos de los accidentes es la velocidad y poca precaución de los conductores de vehículos, agregar una variable más en situación de emergencia es necesario evaluarlo.
  • Algunos gobiernos que aún sienten compromisos con la industria de la vialidad motorizada, buscan cualquier otra alternativa como construir pasos a desnivel, segundos pisos u otra ocurrencia que no sea quitar espacio para la circulación de estos vehículos. Al implementar ciclovías temporales, estos usuarios de la bici demandarán que se implementen permanentemente y podría provocar un conflicto políticos para los gobiernos.

Todas estas consideraciones de hecho no son causadas por utilizar la bicicleta como medio de transporte, son resultado de políticas durante varias décadas, lo que queremos señalar es que implementar ciclovías temporales deben de ir acompañadas, si es que no se tienen, de otros aspectos no relacionados directamente con la bici, como reducir velocidades, sanciones a conductores que provoquen accidentes y asignación de recursos de emergencia para éste. Además de campañas exhaustivas de prevención de riesgos, contagio y apoyos económicos, entre otras medidas, para asegurarse que las personas se queden en casa y no tengan la necesidad de salir a la calle.

¿Entonces, sí puedo rodar en una crisis?

La bicicleta es el vehículo que mejor se adapta y la gente adopta en cualquier tipo de crisis, ya sea una emergencia por un fenómeno natural, sanitaria o incluso en caso de un desabasto de combustible como la gasolina.

En caso de una crisis sanitaria como el COVID-19 o una pandemia, las recomendaciones nunca están de sobra y podemos encontrar numerosas recomendaciones en todas las redes sociales, desde utilizar guantes dobles hasta realizar todo un protocolo tipo médico de un área altamente contagiosa, que incluiría bolsas especiales para echar la ropa cuando regreses a casa y métodos para sanitizarlas y aplicación de diversas sustancias, aquí te haremos recomendaciones básicas, generales pero sobre todo lo más importante es no exponerte innecesariamente:

  • Si en tu trabajo te dieron la oportunidad de hacerlo desde casa, mejor ni salgas, ni siquiera a dar una vuelta, distraerte o despejar la mente. Puedes hacerlo de muchas otras maneras, entrenamiento físico funcional o bien entrenar en un rodillo.
  • Programa y organiza tus salidas necesarias, sabemos que hay que comprar alimentos y víveres, no caigas en el pánico y querer acaparar todo de las tiendas. Si puedes y consideras conveniente, puedes pedir a domicilio, de preferencia a tiendas locales o pequeños locales, comercios y mercados. En pandemias como el COVID-19 los pequeños locales y tiendas son las que sufren más al verse mermadas sus ventas considerablemente. Si vas a hacer tus compras, piensa qué más tienes que hacer y aprovecha esa salida para realizar otras cosas pendientes. Cuando regreses a casa, lleva a cabo todos los protocolos de limpieza y medidas sanitarias tanto de tu persona, calzado y de los productos que ingresan a tu hogar.

ATENCIÓN

Recuerda que no existe ningún protocolo emitido por alguna autoridad sanitaria para utilizar la bicicleta.

No existe ninguna investigación ni estudios científicos ni evidencias de laboratorio que definan un procedimiento oficial.

Si tu trabajo es presencial o tus labores requieren trasladarte y usarás tu bicicleta te recomendamos lo siguiente:

  • Si tenías una mascarilla antipolución y no la habías usado, ahora es momento de hacerlo sin dudarlo, sabemos que es complicado al inicio porque te da la sensación que no puedes respirar, pero en muy poco tiempo te aseguramos que te acostumbrarás y es una de las medidas básicas que puedes tomar.
  • Si no cuentas con esta mascarilla especial y filtros médicos, usa un cubrebocas pero recuerda que el tiempo de éstos es de unas cuantas horas, si es un lavable, ya sea casero o que hayas comprado de tela, en cuanto llegues a un lugar donde puedas lavarlo con agua y jabón hazlo inmediatamente y usa productos para sanitizarlo. Hemos observado muchísimos cubrebocas caseros y lavables de toda clase de tipo de tela, hay unos que son mejores que otros, pero lo importante es que siempre tengas considerado que no es la única medida y que su duración de protección es de muy poco tiempo, una hora o un par de horas a lo mucho.
  • Usa lentes, siempre lo hemos recomendado para cuidar tus ojos de cualquier basura que te pueda entrar pero ahora también es fundamental, ya que sí está demostrado científicamente que el contagio puede darse del contacto de estas gotitas infectadas con los ojos. Al llegar a tu destino, lávalos muy bien con agua y jabón.
  • Limpia tu bici antes de salir con una toalla con solución sanitizante, es muy importante que no utilices cloro, alcohol directamente o algún líquido químico o abrasivo, puede dañar la pintura de tu bici, plásticos y después se va a ver muy fea. Si no tienes un producto adecuado para tu bici, usa solamente agua y jabón. Al regresar a tu hogar, hazlo nuevamente. No olvides lavar también las llantas, es el calzado de tu bici y aunque el virus puede durar muy poco en ese material, se trata de minimizar posibilidades de contagio.
  • No toques nada que no sea necesario y de igual manera si puedes dejar tu bici fuera del alcance de los demás, sería lo ideal, pero si no es posible entonces la mejor recomendación de los expertos es usar gel antibacterial en caso que no te puedas lavar las manos con agua y jabón.
  • Tus recorridos hazlo sin compañía y mantén una distancia excesiva, recuerda que vas circulando y si alguien frente a ti a varios metros llegase a estornudar las gotículas en el aire pueden recorrer muchos metros, no hay una distancia mínima segura así que es mejor mantenerte alejado lo más que puedas.
  • No invites ni convoques a amigos a rodar juntos, aún así sea para realizar actividades solidarias o de buena fe, si no es estrictamente necesario no lo hagas. Hay muchas maneras de ayudar, donar, colaborar individualmente o a distancia.

Finalmente sí creemos y observamos como en muchas ciudades en todo el mundo, conforme se van declarando las etapas o fases de emergencia, de acuerdo con los sistemas de observación epidemiológica adoptados y seguidos por cada país, se van implementando medidas donde el uso de la bicicleta y definen vías exclusivas temporales para trasladarse, donde no solamente se obtiene el principal beneficio de ayudar a disminuir las aglomeraciones y concentraciones en el transporte público, sino que además ayudará a su sistema inmunológico a fortalecerse pues sabemos que usar la bici, aún como medio de transporte se detona la activación física de tu cuerpo y significa salud en todos los sentidos, físicos, mentales, actitud y siempre traerás una sonrisa aunque la tape el cubrebocas o la máscara.

¿Cuáles son las lecciones aprendidas y qué futuro debemos construir?

Las crisis más allá de los momentos y tiempos de sufrimientos, angustia, incertidumbre tanto emocionales, económicos, sociales, de salud tanto a nivel personal, como gobierno y sociedad; siempre debemos considerarlas como oportunidades de condiciones adversas donde si se tienen bien abiertos los ojos, recursos humanos y tecnológicos para analizar cada situación se pueden tener una materia prima de conocimientos invaluable para toda autoridad y personal en diferentes sectores. En el tema de fomentar e incentivar el uso de la bicicleta, el tema de movilidad tanto en vialidades, infraestructura como transporte público es el que comentaremos aquí.

Difícilmente en otras situaciones, podremos encontrar calles vacías y podría ser buen momento para hacer mediciones y análisis en condiciones ideales en diferentes aspectos de movilidad ¿por qué? Porque en todo estudio debes considerar primero las condiciones ideales y definir un modelo y posteriormente, de acuerdo con los resultados obtenidos, ir agregando las variables como tráfico, accidentes, semáforos, transporte público y demás factores.

Pero más que números de movilidad de personas y vehículos, en esta crisis a nivel mundial existen otros temas como el tejido social, el daño al medio ambiente que hemos causado por siglos al planeta, los medios y formas de trabajar a distancia y muchos temas que podemos observar en medios, blogs y gente analista.

Algunas ciudades se están planteando, definiendo y aprovechando estos momentos para hacer cambios de su espacio público, se han dado cuenta que tener espacios más amplios y de calidad para las personas es prioritario en lugar de tener espacio para los autos.

El modelo de consumo de energías basado en el petróleo debe cambiar radicalmente, debido a la noticia de apenas unos días donde el barril de petróleo ha caído en números negativos, por diferentes razones, pero es una señal inequívoca que tener una economía basada en la venta de petróleo no puede continuar de la misma manera. Volvemos a recordar la crisis del petróleo en Ámsterdam, ahora en México hay una crisis del petróleo y bien podría ser, como señalan muchos, el catalizador para ese cambio y donde el uso de la bicicleta y su infraestructura es un factor inminente, principal y determinante.

En países con altos índices de obesidad, diabetes, hipertensión serán los que, de acuerdo con autoridades de salud a nivel mundial, serán quienes están más en riesgo de agravarse en caso de contagio del COVID-19, por lo que es necesario que estos países cambien su política de salud pública, incentivando más la actividad física. Habrá que cambiar los diseños de las ciudades donde han estado motivando que todos los servicios y actividades rutinarias se hagan desde un auto particular, para lograr que la gente se baje del auto y utilice transporte público, pues es emergente que se fortalezca y apoye con presupuesto su desarrollo y entonces lograr que la gente se sienta confortable, segura, eficiente y alegre de poder caminar y usar el transporte público. Nuevamente, la bicicleta podría ser fundamental para que la gente tenga una rutina diaria más activa.

Reducir velocidades salva vidas, en tiempos de crisis sanitaria los recursos de emergencia, policías, médicos, ambulancias, hospitales, etcétera deben estar enfocadas principalmente a responder a llamadas de la crisis, pero los accidentes aumentan, al verse reducida la cantidad de vehículos sobre las calles aumentan las velocidades. Es más que claro que sin crisis las políticas de las ciudades deben implementar la reducción de velocidad y dejar de construir vialidades que exhorte a conductores a conducir a altas velocidades.

Para una recuperación económica de cualquier país y sobre todo de las personas después de la crisis del COVID-19, disminuir el consumo de la gasolina a lo indispensable y utilizar únicamente para servicios básicos es fundamental. Los costos que en muchos países, los gobiernos subsidian para que sea accesible a las personas son muy altos, una manera de ayudarnos personalmente a la economía personal y familiar es reducir el uso del auto, si haces cálculos de cuanto te gastas en gasolina, mantenimiento, refacciones, estacionamientos, impuestos al gobierno y demás gastos te podrás dar cuenta que ese dinero podrías destinarlo a un sin fin de cosas o momentos para ti o con tu familia.

Después de esta crisis realmente considera utilizar el auto y más sobre todo si desafortunadamente te has quedado sin trabajo, si logras adoptar otra rutina de transporte, como usando la bici obviamente, verás que podrás recuperarte más rápido que si lo sigues usando. Y aún cuando tengas trabajo, bien podrías disminuir su uso a lo más necesario y también te darás cuenta que tendrás una recuperación y ahorro muy importante, además que ayudarás al país, al medio ambiente y todos los beneficios conocidos por usar medios de transporte sustentable.

¡Vamos a volver a rodar!

No desesperemos en los momentos de crisis, dicen que la mejor manera de ayuda es no estorbar.

Las crisis y sus consecuencias serán negativas si no estamos preparados y nos olvidamos de adaptarnos, serán positivas si mantenemos una mente abierta, serenos y analítica para sacar lo mejor de ellas y convertirlas en momentos de oportunidad.

Sí, nos encontraremos todos de nuevo en los caminos rodando, caminando, corriendo, en patines, saltando, gritando y abrazándonos de nuevo. Saldremos fortalecidos, más entusiastas y con nuevos bríos para transformar a nuestro planeta.

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