La primera vez

Iniciar un proyecto, una tarea, actividad o algo por primera vez, puede ilusionarnos, motivarnos y soñar con ello. Pero también nos puede traer frustraciones, ansiedad y sobre todo muchas preguntas. La estrategia para llevarlas a cabo y no morir en el intento podrá variar y hay muy buenas guías de motivación que te podrán ayudar a lograrlas.

Utilizar la bici como tu principal medio de transporte sobre todo cuando has utilizado el auto particular puede llegar a ser un proceso singular. Para quienes lo han logrado habrá quienes lo llegaron a sufrir profundamente y a base de decisión y tenacidad lo lograron, para otros fue un proceso más sencillo y menos doloroso. También hay bastantes guías, artículos y consejos para lograr, por así decirlo, esa transformación del auto a la bicicleta.

Nosotros podemos decir que la mejor manera que hemos encontrado es preparándote, ¿y cómo? te preguntarás seguramente, bueno, pues nuestro mejor consejo es a través de nuestras clínicas y talleres para que desarrolles tus habilidades sobre la bici para un manejo donde puedas reducir riesgos al rodar.

Es interesante conocer las diferentes razones que llegamos a escuchar, del por qué una persona comienza a analizar la posibilidad de intentar utilizar la bicicleta, hay varias razones conocidas como el tráfico, estrés, costo de gasolina, mantenimiento, estacionamiento, pensión, salud, peajes, seguro, accidentes y más. Nos podemos encontrar muchos artículos, análisis, estudios y reportajes de las múltiples ventajas de utilizar los medios sustentables en lugar de los vehículos automotores.

Si bien la bicicleta no es para todos y no tratamos de convencer a nadie que andar en bicicleta es alcanzar el cielo y lograr la inmortalidad (aunque sí lo sea) pero cada día se convierte en una solución más atractiva, redituable, accesible y viable; sin duda, al final se convierte en una decisión exclusivamente personal.

Aunque ya tengas varios años o muchos recorridos desde aquella primera vez, nosotros siempre estaremos enfatizando y recordándote que cuando salgas en bici, siempre lo hagas como si fuera esa primera vez, que cada ocasión que lo hagas sea inolvidable, con mucha emoción y hasta ansiedad, pero siempre abierto a descubrir algo nuevo en tu recorrido y nunca hay que olvidar que aunque tengas mucho tiempo transportándote en tu bicicleta hay que hacerlo con atención, seguridad y responsabilidad.

Te queremos compartir algunas historias personales que nos han enviado sobre esa inolvidable primera vez que utilizaron la bici para irse al trabajo, es una experiencia que difícilmente alguien olvida y seguramente todos contamos más de una vez con mucho gusto cuando alguien nos pregunta. Cada uno tendrá esos recuerdos, felices o un poco infelices pero que dependiendo si lograron utilizar la bici cotidianamente seguramente ahora ya son gratos recuerdos.


Si algo le puedo agradecer a mi ex es que me metiera al mundo de la bici y me enseñara a moverme en la ciudad. Siempre había tenido la curiosidad de comprar una bici y moverme en ella pero me daba miedo, lo conocí, me inspiró y terminé comprando mi primera bici. El tráfico me ponía de malas, me hacía hasta 45 minutos al trabajo que me quedaba a 5 kms pero tampoco quería dejar “la comodidad del coche” hasta que no me quedó de otra con el desbasto de gasolina. Desde ese día dejé el coche y ahora me muevo a todos lados en bici 😊 ha sido una de las mejores decisiones que he hecho en mi vida. He ahorrado tiempo, dinero, he ganado salud y mucha felicidad. Mi consejo para los que están pensando en bajarse de su coche es que pierdan el miedo, que tomen algún curso y que lo disfruten. Tal vez algunos no querrán bajarse del coche y está bien solo les pido ser empáticos y respetar al ciclista.

Lesly leyva
Instagram _lalyla

Uso auto cuando salimos de viaje solamente, desde chico he practicado el ciclismo. Nunca he estado en una competencia, pero cada que subo a la bici es la mejor sensación del mundo y momentos inolvidables en la vida sentirte libre de muchas maneras. Así yo creo que inculcas a demás gente a hacer el bien al no contaminar tanto y aprovechar de la vida con una bici que además te da bienestares como salud y mucho menos población con obesidad en el mundo. Mi bici es mi mano derecha en mi vida, mi compañera de viaje. Para mi el ciclismo es lo mejor que hay.

Esta es una pequeña parte de mi historia, gracias por tomar en cuenta cada historia de cada ciclista que sale cada día a las calles.

Creo que somos una sociedad muy grande de ciclistas por todo el mundo que va creciendo poco a poco cada vez más. Soy de Ocotlán Jalisco, somos un pequeño grupo de ciclistas que cada día al salir a rodar, luchamos por que haya más respeto hacia el ciclista en municipios ciudades de Mexico y del mundo.

A rodar yendo a su destino, buenas vibras

Instagram missael.armendariz

Yo había dejado la bici, como a mucha gente de niña te regalan una bici, creces y jamás la vuelves a usar, hasta ahora que volvía a tomar este tema, me subo a la bici y me doy cuenta que tengo que volver a aprender. Pero además ver el tema del ciclismo en la ciudad evolucionó enormemente, que ya no es como lo veía de niña y a partir de la pandemia ha tomado un giro importante y al pensar en eso me doy cuenta de la oportunidad que tenemos las mujeres de aprender algo nuevo, de moverte de una manera distinta y con todo eso que vas adquiriendo, con todas esas habilidades también conocer un poco más de nosotras mismas de forma individual como colectivamente y como las mujeres están tomando el ciclismo en una ciudad tan compleja como lo es la Ciudad de México.

Hace tiempo manejé en mi auto, pero me hartó, para mi tener auto en esta ciudad es muy complicado, se me hace caro en muchos sentidos, en el financiero, en el tiempo y hasta yo diría que hasta en cuestión mental, llegaba el momento en que te bajabas del carro harta. Desde hace tiempo vendí mi carro y más bien andaba en el transporte público, caminando por la ciudad, leyendo y aprovechando el tiempo de otra manera. El caso es que desafortunadamente aparece esto de la pandemia y como yo creo que a muchos nos pasó, no sabíamos cuanto íbamos a estar en el confinamiento, si se iba a resolver pronto, si a fin de año ya íbamos a estar de regreso en las oficinas y pues a mi me aterraba el hecho de pensar en que tuviera que regresar a trabajar y meterme al transporte público por todo es que se estaba manejando del virus y entonces dije, me voy a tener que mover por fuera y entonces pensé en la bicicleta.

Entonces a mediados de mayo y así, como de película, me subí a la bicicleta y me estrellé en un árbol, ni siquiera sabía como mantener el equilibrio, fue todo un reto.Así fue como comencé ese mismo, yo sola, dije no me puedo bajar hasta mantener el equilibrio y volví a reaprender a andar en la bici. Posteriormente hubo amigos que me ayudaron a salir, a rodar en la ciudad, yo creo que mi primer contacto en la ciudad fue a través de ellos y perdí el miedo.

Como sabía que mi trayecto de la casa a la oficina no era tan sencillo, es realmente largo sabía que tenía que adquirir más habilidades entonces empecé a irme a entrenar a Ciudad Universitaria y fue como me encontré a un chico que estaba entrenando a una chica y me acerqué a preguntarle si era entrenador, me dijo que sí y resultó que era Mario Contreras el hermano de Nancy Contreras y a partir de ahí fue que me enseñó la técnica, zigzagueo, como utilizar las zapatillas, subirte y bajarte, la postura, los pedales y ahorita lo que estamos trabajando es adquirir más fuerza, resistencia, distancia, sprints y cosas por el estilo.

Y así fue como empecé, como por miedo a la pandemia y el no saber qué iba a suceder, ese miedo que me estaba dando la pandemia y entonces hacerme de algo que me pudiera ayudar.

Fabiola Calderón – Es Maestra en Ciencias de la computación por el IIMAS de la U.n.a.m.
Facebook Fabiola calderón

Tuve mi primer y único automóvil en 2007. Entonces vivía en CDMX. Con él, pronto me di cuenta de varios cambios en mi estilo de vida: comencé a llegar tarde al trabajo, dejé de caminar y de ver la ciudad, me enfermé de neurosis y de estrés. Mi pareja no podía siquiera platicarme mientras manejaba ya que conducir me ponía de malas. La mayor parte del tiempo iba solo y llegaba a casa cansado y malhumorado. Entonces tuve la oportunidad de hacer un viaje de trabajo a Sudamérica. En el viaje, vi a una persona salir de un barco con una maleta. De esta, sacó un artilugio que resultó ser una bicicleta plegable. Entonces desconocía que existían. Al regresar a CDMX, hice un ejercicio de introspección y concluí que me había convertido en un cliché y que había adoptado el modo de vida que tanto contestaba. Vendí mi automóvil y lo reemplacé con una bicicleta plegable. Esta me hizo muy feliz ya que la podía transportar en el metro o en el microbús, empecé a caminar otra vez y a vivir mi ciudad. No he vuelto a tener un carro desde entonces. Vivo en Québec, Canadá desde hace nueve años y sigo andando en bicicleta prácticamente todos los días del año. Aquí el invierno es largo, frío y oscuro. Hace dos años aprendí que podía adaptar fácilmente mi bicicleta para rodar en condiciones invernales. Esto me permite ir al trabajo, salir, ejercitarme y disfrutar del invierno, con sus sonidos y su tranquilidad. Esta decisión, la de vender mi auto, ha sido una de las más importantes que he tomado y, creo, fue la decisión correcta. Comparto una foto de mi bicicleta de invierno. Ciao.

Carlos García
Twitter @carlosfgarciac

Decidí bajarme del auto cuando comencé a trabajar hace 4 años en el barrio de San Esteban en Xochimilco y era todo un rollo entrar al barrio. Así que comencé a irme en bici mientras en el auto llegaba en 35 minutos, en la bici llegaba en 10.

El transporte público era igual de tardado. Es una odisea entrar al centro de la alcaldía Xochimilco.

La bici la había comprado en el 2010. Pero sólo la usaba para ir a la tienda dentro de la colonia. Ya que me daba miedo salir más allá de mi colonia por las condiciones de la ciudad (inseguridad, falta de infraestructura ciclista).

Así que después de tantos años de viajar en auto y sufrir de estrés por el tránsito lento. Me aventure con miedo a ir al trabajo en la bicicleta. Me compré casco, luces y chaleco reflectante. Y así inició la aventura de moverme en la ciudad en la bici. Hoy ya es una adicción andar en bicicleta. Vendí mi auto. Ahora de lo que ahorro con mi bicicleta , hasta me compré otra y una más para mi esposa.

Hoy aparte de ir al trabajo en bici, hago entregas de pozole y cubrebocas en la bici. Cualquier pretexto es bueno para subirme a la bici.

Dr. Tzompantli
twitter @Dr_Tzompantli

Hubo varios inicios. El desempleo y cambios de trabajo han cortado la línea. Empecé a dejar el auto cuando inició el metrobús, porque era llegar al trabajo y pasar 30 ó 40 minutos dando vueltas buscando un lugar (no había parquímetros) luego llegó Marcelo Ebrard al gobierno y con sus lunes en bici, en la oficina adaptaron un lugar en el estacionamiento y yo subía mi mercurio plegable hasta mi escritorio. Después vinieron cambios y la vida me llevó al Estado de México, tuve que dejar la bici (y el auto, son costos insostenibles) y usaba el infame transporte público del estado de México y luego metrobús. Después llegó ecobici y cambié el metrobús por el metro y el último tramo en ecobici, igual de regreso. Después vinieron cambios de trabajo y llegué a la súper saturada zona de la Benito Juárez, casi muero, metro, metrobús o auto eran imposibles. Más cambios, llego a la zona de Miguel Hidalgo en dónde para ese momento también llegó ecobici y me vuelve a salvar la vida. Un día llovió muchísimo, en un tramo de 3 cuadras hice 40 minutos en el auto. No lo podía creer, me estacioné, me bajé en la lluvia y caminé a un puesto de tacos. Ahí decidí que esto no me volvería a pasar, a partir de entonces fue metro y ecobici y al poco tiempo pude hacerme de mi Brompton, en la que diario llegaba y la estacionaba debajo del escritorio, era toda una aventura porque no había más que la ciclovía de Reforma, que iniciaba en Avenida Hidalgo. De ahí siempre fue Brompton y a veces combinada con transporte público. Pasaron los años y llegó Mancera al poder (volvió la delincuencia y la impunidad), así que decidí hacerme de una bici más común y el supermercado nos proveyó de una Bimex, que a la fecha es la que casi diario nos lleva y nos trae del trabajo, y cuando no, es por razones de horarios nocturnos. Aún me da miedo andar en bici por la ciudad, de madrugada.

Daniel AE
Twitter @DanyxAE

Hola, yo decidí bajarme más bien del transporte público. Todo fue a partir de que aprendí a andar en bici a mis 32 años, ya algo tarde. Al principio solamente la usaba para pasear pero quería usarla cada día más, así que decidí irme al trabajo en ella. Ese día estaba nervioso y a la vez ansioso. No es nada fácil andar en bici en la Ciudad de México y eso me daba algo de miedo pero me atreví a hacerlo y recuerdo que al final del día, cuando llegué a mi casa me sentí realizado, como si hubiera logrado algo muy importante, y sí que lo fue ya que desde ese momento no he dejado de usar la bici cada vez que tengo la oportunidad.

Jonathan López
Twitter @JonathanLpez6
YouTube En Bici

¿Te gustaron las historias? ¿Te representas con alguna de ellas? ¿Te gustaría intentar un día hacer ese trayecto a tu oficina en bici? Ponte en contacto con nosotros y te ayudaremos con nuestras dinámicas para que lo logres.

¿Ya usas la bici para irte al trabajo? Lee más en este artículo sobre el sudor, la ropa y cómo lograr estar impecable en tu oficina.

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