¿Por qué no es buena idea ser “Bici-Salmon”?

Por la mañana del día en que escribo esta nota a través de varios Chats de la comunidad ciclista supimos un compañero del pedal que se trasladaba por el carril Trole-Bici de Eje Central en la Ciudad de México había sufrido un accidente.

Una situación que parece ya no ser extraña entre las personas que a diario se mueven usando la bicicleta como medio de transporte, de no ser porque, el incidente ocurrió por la colisión entre dos ciclistas.

Lo que supimos después es que el colega del pedal rodaba por el carril Trole Bici en el sentido correcto del mismo, cuando de frente, otro ciclista en sentido contrario (salmoneando como decimos en la jerga ciclista), que aparentemente venia distraído con su teléfono celular, no pudo hacer una maniobra de evasión y terminó impactándolo por lo que sufrió fractura de peroné y lesiones en el tobillo.

Quienes rodamos cotidianamente por la ciudad solemos encontrarnos ciclistas que circulan en sentido contrario igual por calles secundarias, primarias o infraestructura ciclista (ciclovías, ciclo carriles y carriles de prioridad) sin embargo, esta práctica no debería normalizarse porque supone un riesgo para todos.

El Reglamento de Transito en la Ciudad de México (vigente a la publicación) en su articulo 8 fracción IV señala que todos los vehículos deben circular en el sentido de la vía y en el articulo 11 fracción X inciso a señala que en Carriles de Transporte Público (como es el caso del carril Trole-Bici) se debe también respetar el sentido de la circulación.

Pero ¿Por qué no es buena idea circular en sentido contrario?

En el caso del accidente que refiero la colisión se dio entre dos ciclistas, puede ocurrir que de igual forma suceda entre un peatón y un ciclista y desafortunadamente en ambas situaciones pueden resultar lesiones leves o mas serias como las del compañero.

Sin embargo, esto se agrava cuando la colisión es entre un vehículo motorizado (incluyendo motocicletas) y un ciclista, donde la velocidad y el mayor peso pueden ocasionar en lesiones graves e incluso como muchas veces sucede de modo muy lamentable, la muerte.

Y es aquí donde cabe reflexionar lo siguiente: ¿si tenemos un accidente en una vía, circulando en sentido contario dejamos de ser el usuario más vulnerable? La respuesta es No, sin embargo, debemos considerar que en el sentido legal, somos quien irrespetó las normas viales y por ello será casi imposible que una aseguradora (ya sea nuestra o del otro vehículo) nos brinde cobertura, además de que, en caso de perder la vida, nuestros deudos no solo deberán enfrentar esos gastos, sino además, muy probablemente deberán la responsabilidad de cubrir los daños que se pudieran haber ocasionado por el percance en el otro vehículo.

Afortunadamente, en el caso del compañero, el chico con el que chocó asumió su responsabilidad y se hará cargo de los costos de las lesiones, lo cual, si me lo permiten, también ejemplifica que existe más empatía entre ciclistas que con los vehículos motorizados, quienes en la mayoría de los casos prefieren huir a asumir su probable responsabilidad.

La bici nos da libertad, ejerzámosla con el conocimiento no solo de nuestros derechos, sino también de nuestras obligaciones, como uno mas de los usuarios que hacen suyas las calles día a día.

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